Calculadora del coste eléctrico de un aparato: día, mes y año

El cálculo del coste eléctrico de un aparato convierte su potencia en vatios, las horas de uso y el precio del kilovatio hora en euros al día, al mes y al año. Lo que más mueve el resultado es el tiempo de funcionamiento real, no la cifra impresa en la etiqueta.

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Cómo se pasa de vatios a euros

Todo parte de una conversión de unidades. La potencia se expresa en vatios, pero la electricidad se factura en kilovatios hora, así que el primer paso es dividir los vatios entre 1000 para obtener kilovatios. Ese valor se multiplica por las horas de uso diarias y da la energía consumida en un día de uso. Multiplicada por los días de uso al año, resulta el consumo anual en kWh. Después entra el precio: la energía diaria por el precio del kWh da el coste por día de uso, y el consumo anual por ese mismo precio da el coste anual. El coste mensual es simplemente el anual dividido entre doce. Cada término arrastra al siguiente, por lo que un error en la potencia o en las horas se propaga hasta el último euro.

Qué factores mueven el resultado

El resultado es proporcional a cada factor: duplicar la potencia, las horas, los días o el precio duplica el coste. Un ejemplo con cifras inventadas para ilustrarlo: una estufa de 2000 W que funciona 3 horas al día durante 90 días, con el kWh a 0,20 euros. Son 2 kW por 3 horas, es decir 6 kWh al día; 540 kWh al año; 108 euros anuales y 1,20 euros por día de uso. Si las horas bajan a la mitad, el coste baja a 54 euros. Si el precio sube a 0,25 euros, pasa a 135 euros. Fíjese en que los 9 euros mensuales salen de repartir el año entre doce meses, aunque la estufa solo se use en invierno: en los meses fríos el gasto real será mucho mayor, y nulo el resto del año.

Potencia de etiqueta no es consumo medio

El error habitual es multiplicar la potencia de la etiqueta por las 24 horas del día, como si el aparato la consumiera sin parar. Esa cifra es la potencia máxima o nominal. Los aparatos con termostato o con ciclos, como un frigorífico, un horno o una lavadora, no trabajan a pleno rendimiento todo el tiempo. Ejemplo hipotético: un frigorífico de 150 W durante 24 horas y 365 días da 1314 kWh, es decir 262,80 euros con el kWh a 0,20 euros. Si su compresor trabajara solo un tercio del tiempo, serían 438 kWh y 87,60 euros. La diferencia, 175,20 euros, es puro error de método. Conviene introducir las horas de funcionamiento efectivo, no las horas en que el aparato está enchufado. Aun así, el resultado es una estimación, no una lectura de contador.

Preguntas frecuentes

¿Cómo se calcula cuánto gasta un aparato al mes?

Se divide la potencia en vatios entre 1000, se multiplica por las horas de uso al día y por los días de uso al año, y se obtiene el consumo anual en kWh. Multiplicado por el precio del kWh, da el coste anual. Ese importe dividido entre doce es el coste mensual medio, que no refleja los meses de uso intenso si el aparato es estacional.

¿Dónde encuentro la potencia en vatios de mi aparato?

Suele figurar en la placa de características, una etiqueta situada en la parte trasera, en la base o cerca del cable, y también en el manual. Si solo aparecen voltios y amperios, multiplíquelos para obtener vatios. Si indica kW, multiplique por 1000. Esa cifra es la potencia nominal, es decir, la máxima que el aparato puede demandar.

¿Qué precio del kWh debo utilizar?

El que figura en su contrato o en su factura para la energía consumida. Si tiene tarifa con distintos tramos horarios, el precio dependerá de cuándo use el aparato, y puede probar con cada uno. Recuerde que la factura también incluye otros conceptos, como la potencia contratada o los impuestos, que no dependen de un aparato concreto.

¿Por qué el resultado no coincide con lo que veo en mi factura?

Porque la factura suma todos los aparatos de la casa, más conceptos fijos e impuestos, y porque el cálculo parte de la potencia nominal y de las horas que usted estime. Si el aparato regula su funcionamiento con un termostato o tiene un consumo en espera, la realidad se desviará de la cifra calculada, a la baja o al alza.